Exteriores:
- Aparcamiento
- Barbacoa
- Jardín
- Sala de juegos
- Terraza
Interiores:
- Biblioteca
- Calefacción
- Chimenea
- Cocina
- Comedor
- Futbolín
- Lavadora
- Lavavajillas
- Microondas
- Televisión
Servicios:
- Admite mascotas
- Cuna disponible
Situación:
- Afueras del casco urbano
- Cerca de un río
- Montaña
Actividades:
- Avistamiento de Aves
- Bicicleta de montaña
- Multiaventura
- Rutas a Caballo
- Rutas gastronómicas
- Senderismo
La Ciega
Tipo de alojamiento: Casa Rural, Vacacional o Turística
Tipo de alquiler: Completo
Num. de Registro: CR-CC 46
https://www.casaruralenlavera.com/
Camino de los Arromadillos, s/n, 10430 Cuacos de Yuste, Cáceres
Recuerda indicar que contactas de Aloja Go
Descripción del Alojamiento
Casa la Ciega: Un Refugio en el Corazón de La Vera
Ubicación y Entorno
Casa la Ciega se ubica en el corazón de la Comarca de La Vera, Cáceres. A 2 km de Cuacos de Yuste, rodeada de una finca de 4 hectáreas con una vaguada que ofrece vistas espectaculares de la naturaleza circundante. Está situada estratégicamente entre Plasencia (nueve pueblos cercanos, dos de ellos declarados Conjunto Histórico-Artístico) y Ávila (diez pueblos cercanos, dos también declarados Conjunto Histórico-Artístico), con Cuacos de Yuste (también Conjunto Histórico-Artístico) en el centro.
Las calles empedradas de Cuacos de Yuste, con sus plazas, fuentes y rincones con encanto, evocan la época del emperador Carlos V en el Monasterio-Palacio de Yuste. Otros lugares de interés cercanos incluyen la Casa de Jeromín (Plaza de D. Juan de Austria), la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción (Monumento de Interés Cultural), el Cementerio de los Alemanes (con tumbas de soldados de la I y II Guerra Mundial) y la ermita de la Virgen de la Soledad (patrona del pueblo), situada en un cerro. La situación geográfica de La Vera, al sur de Gredos, le confiere un microclima especial, cálido en invierno y fresco en verano, considerándose la comarca más verde de Extremadura. Sus 47 gargantas, alimentadas por manantiales y deshielo, ofrecen piscinas naturales y desembocan en el río Tiétar, motor de cultivos como el tabaco y el pimiento para pimentón, y hogar del corredor de biodiversidad "Pinares del Tiétar".
La Casa: Un Secadero de Tabaco y Pimiento Rehabilitado
El edificio, un antiguo secadero de tabaco y pimiento del siglo XIX, conserva su estructura original y ha sido rehabilitado con materiales rústicos, creando un ambiente acogedor y funcional. La cocina, donde antiguamente se secaba el pimiento para pimentón ("el oro rojo de la comarca"), está totalmente equipada para uso de los huéspedes (lavadora, lavavajillas, horno, microondas, cafetera, tostador...).
Comodidades y Equipamiento
La casa dispone de un amplio salón-comedor con chimenea y calefacción, organizado en diferentes ambientes para mayor amplitud, con grandes ventanales con vistas a la pradera. Además, cuenta con:
Una pequeña biblioteca con variedad de libros.
Un salón-buhardilla de recreo con diana y futbolín.
5 habitaciones dobles (2 de matrimonio y 3 con 2 camas).
3 cuartos de baño (1 en suite y 2 compartidos). Las habitaciones, situadas bajo el nivel del suelo, son frescas en verano, y disponen de calefacción central eléctrica (desde mediados de octubre hasta abril, de 18h a 1h y de 7h a 10h, con termostato individual).
Camas con sábanas blancas, manta y edredón de plumas, y toalla de baño por huésped.
Muebles de jardín y barbacoa (prohibida del 1 de junio al 15 de octubre, según la Orden 19 de mayo de 2010 y el Plan INFOEX; se proporciona plancha de gas en verano).
Un Paraíso de Paz y Tranquilidad
La finca está atravesada por un arroyo y tiene vistas a la Sierra de Gredos. La vegetación espontánea permite disfrutar de una gran variedad de plantas silvestres y setas (en otoño y primavera, con precaución sólo para especies reconocibles como el Galipierno o el Boletus). El entorno transmite sosiego y tranquilidad, ideal para descansar y desconectar del ruido, donde solo se percibe el canto de los pájaros (mirlos, rabilargos, cuco, oropéndola, arrendajos, herrerillos, carboneros...). La poca contaminación lumínica permite disfrutar de un maravilloso espectáculo de estrellas en las noches despejadas. Un lugar donde se puede escuchar el silencio.



